La Defensoría del pueblo porteña emitió recomendaciones para la lucha contra el Covid-19

 

 

Se trata de sugerencias que este organismo remitió al Gobierno porteño. Entre las propuestas están las vinculadas con las personas en situación de calle efectiva, los comedores comunitarios, los barrios populares y el abordaje de los casos positivos o sospechosos en ellos, los centros de salud y acción comunitaria, las salas de internación pediátrica, las de internación psiquiátrica y la tercera edad.

 

 

La Defensoría del pueblo porteña emitió recomendaciones para la lucha contra el Covid-19. Entre las principales sugerencias y propuestas, el  informe que el organismo le acercó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires contiene recomendaciones vinculadas con la gente en situación de calle y las condiciones de bioseguridad que se deben garantizar para que no se contagie nadie en los paradores porteños donde muchos de ellos pasan las noches.

 

Además, se realizaron sugerencias para atender en los comedores comunitarios con el objetivo de garantizar el alimento para os sectores más vulnerables de la sociedad, que son aquellos que no tienen el alimento en la mesa garantizado.

 

Las recomendaciones abarca también la situación de los barrios populares o villas de emergencia de la Ciudad, donde se registraron en el último mes un crecimiento exponencial en el número de contagiados por Covid-19.

 

Dada la experiencia que esta Defensoría tiene sobre el estado de los hospitales públicos porteños, se elaboran una serie de propuestas para garantizar que los trabajadores de la salud y los pacientes que allí asistan estén lo más seguros posible.

 

Por último, la Defensoría le sugiere al Gobierno porteño una serie de recomendaciones para la Tercera Edad, con el objetivo de resguardar lo más posible al mayor grupo de riesgo que hay en la sociedad en tiempos de coronavirus.

 

Personas en situación de calle efectiva

 

– Arbitrar las acciones conducentes para que no queden más personas habitando en la calle, adaptando para tal fin todos los espacios disponibles en la Ciudad que puedan brindar cobijo y albergue a éstas y disponiendo de las plazas hoteleras que resulten necesarias. Es menester mencionar que, además de los espacios habilitados a la fecha, existen edificaciones en manos de reparticiones del Ejército y demás organismos locales y nacionales que podrían utilizarse al efecto.

 

– Asegurar la provisión suficiente y continua de los insumos de bioseguridad pertinentes (barbijos, alcohol en gel, alcohol etílico, guantes descartables y todo otro elemento que las autoridades sanitarias determinen) al personal del Programa Buenos Aires Presente (BAP) que lleva a cabo recorridas en la vía pública, de acuerdo a los protocolos vigentes.

 

– Garantizar -en forma urgente- la aplicación de la vacuna antigripal para el personal del Programa BAP.

 

– Disponer que el BAP efectúe recorridos diarios a fin de detectar personas en situación de calle, y se disponga como primer medida la realización de controles de temperatura corporal con elementos infrarrojos, así como el registro de síntomas vinculados con el COVID-19, a fin de poder dar intervención en forma inmediata al sistema sanitario en caso de ser necesario.

 

– Asegurar la entrega de un kit de prevención para COVID-19 (barbijo, jabón, alcohol en gel, etc.), y una vianda de alimentos para quienes sean asistidos en calle.

 

– Se incorpore personal médico dependiente del Ministerio de Salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a los equipos del BAP que recorren la Ciudad.

 

– Disponer de una serie de Unidades Febriles de Urgencia que otorguen prioridad a los equipos del BAP durante los recorridos que éstos realizan, a efectos de garantizar a la población en calle una respuesta rápida y eficaz.

 

Comedores comunitarios

 

– Atento a las dificultades de sostener el acceso a la alimentación para las personas cuya fuente de ingresos se vio afectada producto del aislamiento social, preventivo y obligatorio, resulta necesario disponer un aumento en las raciones entregadas.

 

– A efectos de evitar aglomeraciones de personas y la movilización de quienes no pueden disponer de alimentos suficientes, asignar diferentes puntos de entrega de alimentos en la Ciudad, reforzando los sectores en los que no se cuenta con comedores comunitarios, o donde los existentes no pueden hacer frente a la demanda.

 

– Garantizar la provisión suficiente y continua a las personas que se desempeñan en los diferentes comedores y merenderos comunitarios, de los insumos de bioseguridad y elementos de limpieza adecuados para llevar a cabo las medidas de prevención recomendadas por la OMS y las autoridades sanitarias nacionales y locales, respecto de la Covid-19.

 

Barrios populares

 

– Elaborar un protocolo para la contención de la pandemia en los barrios populares que contenga los siguientes ejes:

 

  • Refuerzos en el plano alimentario, los mismos deben incluir el incremento sensible de las raciones de comedores (incluido o no en el programa de comedores comunitarios), pero a su vez también en programas de transferencia directa de recursos (Programas Ciudadanía Porteña y Ticket Social) para población residente en villas y la entrega de bolsones de alimentos individuales, que eviten la circulación al interior de los barrios para procurarse el alimento diario.

 

  • Medidas que garanticen el acceso a servicios de calidad o la entrega de los recursos.

 

En este aspecto, cobra particular relevancia el agua potable, en tanto las medidas de prevención más básicas para el COVID-19 incluyen el lavado de manos, superficies y vestimenta.

 

  • Medidas de prevención de desalojos, gran parte de la población de estos barrios depende de trabajos informales o actividades de la economía popular, por lo que sus ingresos se han visto severamente afectados. En este sentido, se requiere un despliegue contundente por parte del Estado para evitar desalojos, procurando que no se produzca una escalada de situaciones de este tipo que implique colocar en situación de extrema vulnerabilidad, social, habitacional y sanitaria a estas familias, a la vez que los convierta en vectores de propagación del virus pandémico.

 

  • Alojamiento transitorio, otro de los ejes problemáticos es la alta densidad poblacional y de hacinamiento en los barrios populares. Por este motivo se torna necesario que el Ejecutivo disponga de una herramienta de alojamiento transitorio para familias con integrantes en grupos de riesgo, no sólo ante la existencia de un caso sospechado en el núcleo familiar, sino preventivamente. Entendemos que la línea del Programa para adultos mayores debe ser ampliada para cualquier tipo de persona en grupo de riesgo.

 

  • Comunicación efectiva, el Plan de acción debe contar con un esquema de comunicación efectiva de los alcances del abordaje estatal. Esto se debe a que se ha comenzado a dar un proceso de estigmatización respecto de las personas o familias que cuentan con casos de COVID-19 confirmados, por ende, si quienes presentan síntomas no tienen acabado conocimiento de los recursos que se pondrán a su disposición, omitirán recurrir a las líneas de contacto hasta tanto no presenten complicaciones de salud que los urjan.

 

Abordaje de los casos positivos o sospechosos en barrio populares

 

– Dictar de manera urgente un protocolo de actuación para el tratamiento de casos de vecinos/as de barrios vulnerables con síntomas de COVID-19, sospechados, con confirmación de positivo y para los contactos directos. El mismo deberá ser suscripto por los Ministerios de Salud y Desarrollo Humano y Hábitat conjuntamente y tener en cuenta las situaciones de vulnerabilidad social, hacinamiento y la falta de acceso a servicios públicos de calidad que presentan las villas de la ciudad.

 

– Disponer de una Unidad Febril de Urgencia que trabaje articuladamente con cada barrio popular de la Ciudad, asegurando las condiciones para el testeo y las relacionadas con el aislamiento posterior, en caso de resultar necesario.

 

– Garantizar unidades de traslado suficientes para llevar a quienes se presenten en los puestos de atención o notifiquen su sintomatología a las líneas telefónicas propuestas, asegurando las condiciones de prevención en cada viaje.

 

– Ampliar el programa de alojamiento para aislamiento preventivo que se dispuso para adultos mayores, a todas las categorías de personas que se encuentran en grupo de riesgo por COVID-19.

 

– Adoptar las medidas necesarias para garantizar, desde el punto de vista habitacional y alimentario, el aislamiento de los convivientes de casos positivos de COVID-19, así como de sus demás contactos estrechos.

 

– Incrementar en la cantidad que resulte necesaria, la cantidad de alojamientos temporarios, tanto dentro como fuera del barrio.

 

– Garantizar el acceso de la población del barrio a insumos básicos para la prevención del COVID-19 (barbijos y/o tapabocas, alcohol en gel, jabón, alcohol, lavandina, entre otros).

 

– Conformar un comité de emergencia local con la participación de representantes barriales y de salud, educación, géneros y de seguridad con la conducción de un representante del Ejecutivo de la Ciudad en cada barrio.

 

– Establecer canales específicos para el acompañamiento y la atención en casos de violencia de género, los cuales deberán adaptarse a las circunstancias aparejadas por la pandemia que estamos atravesando.

 

– Disponer las acciones necesarias para asegurar el cumplimiento efectivo de las medidas de prevención dispuestas por el protocolo suscripto entre los Ministerios de Salud y de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad, respecto de los procesos de mudanzas en el marco de procesos de integración socio urbana.

 

– Realizar la selección de las familias que serán relocalizada en los procesos de integración socio urbana bajo criterios estrictamente sanitarios, por encima incluso de los concernientes al proceso de reurbanización. La finalidad primaria debe ser brindar mejores condiciones de vivienda a familias con integrantes en grupos de riesgo, a efectos de que el aislamiento social, preventivo y obligatorio pueda ser efectivamente cumplimentado.

 

– Garantizar de forma permanente la provisión de elementos de bioseguridad a todo el personal médico y no médico a fin de poder brindar la atención sin exponerse al contagio.

 

-Protocolos de intervención claros para todo el personal y estricto cumplimiento de los mismos, con la oportuna y adecuada provisión de elementos que permitan proteger al personal y a los pacientes.

 

Centros de Salud y Acción Comunitaria

 

– Asegurar la provisión suficiente y continua de los EPP (Elementos de Protección Personal), de acuerdo a los protocolos vigentes y las acciones asignadas a estos efectores, en el contexto de esta pandemia por COVID-19, garantizando la calidad de barbijos y máscaras para el uso del equipo de salud.

 

– Informar oficialmente, desde los hospitales hacia las autoridades de cada CeSAC, sobre el resultado de los hisopados realizados a pacientes que hubieren derivado por sospecha de COVID-19. Ello, a los efectos de disponer de las medidas sanitarias que correspondan para proteger la salud del personal.

 

– Diseñar protocolos de procedimiento una vez confirmados casos de COVID-19 positivos en pacientes atendidos en el CeSAC o entre el personal, garantizar la realización de testeos a los/as trabajadores/as, capacitar a los/as trabajadores/as respecto del alcance de los protocolos COVID-19, así como sobre el uso de EPP conforme el rol que desempeñan.

 

– Desarrollar protocolos específicos para seguimiento de contactos estrechos de personas con diagnóstico COVID-19 residentes en urbanizaciones informales en condiciones de hacinamiento.

 

– Disponer de suficientes unidades de traslado exclusivo para pacientes febriles leves (“Corona móvil”) para que diariamente visiten cada uno de los CeSAC en los dos turnos previstos, evitando que los pacientes febriles se trasladen en transporte público hasta el hospital.

 

– Establecer un número telefónico de uso exclusivo para profesionales del sistema de salud, a los efectos de realizar interconsultas con el grupo asesor de infectólogos.

 

– Reforzar la cantidad suficiente de personal farmacéutico y la provisión de medicamentos en los CeSAC, dado el aumento de la demanda.

 

– Garantizar, en el marco de la campaña de vacunación antigripal, la instalación suficiente de postas para mayores de 65 años, así como la provisión suficiente de vacunas para adultos y niños en los CeSAC.

 

– Asegurar la provisión de leche, dado el aumento de la demanda.

 

– Atender las situaciones particulares de algunos CeSAC´s que refieren dificultades de distinta índole (inadecuación edilicia, falta de personal, jefatura en licencia, aumento de demanda, etc.) para poder proveer atención en el contexto de la pandemia por COVID-19.

 

– Reforzar las acciones y programas con el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat del GCBA.

 

– Informar oficialmente a los CeSAC´s el listado de instituciones dispuestas para albergar casos sospechosos de COVID-19.

 

Salas de internación pediátrica

 

– Reservar suficientes salas de internación pediátricas para la asistencia de pacientes con bronquiolitis, en atención a que se aproxima el periodo de aparición del pico de casos.

 

– Implementar medidas efectivas y urgentes para garantizar mejores condiciones de internación a los niños y sus familias sospechosos covid o covid positivos asintomáticos y/o leves que a la fecha se encuentran internados en hospitales públicos del GCBA.

 

– Diseñar un abordaje de la coyuntura Covid en lo relativo a la orientación- atención – derivación de pacientes covid y contactos estrechos que responda a las características y problemáticas específicas de los residentes de barrios vulnerables, garantizando respuestas a las necesidades de cuidado y otras, que puedan tener las personas contagiadas que deban abandonar su vivienda.

 

– Brindar información adecuada, clara y suficiente a las personas que se acercan a los distintos dispositivos para consultar su situación salud respecto a COVID-19, así como las alternativas y condiciones de aislamiento que pudieran caberle, a los efectos de que puedan prever los elementos personales que deberán llevar consigo.

 

– Desarrollar estrategias que permitan mejores condiciones de espera en las UFU y en hospitales, así como de reducir al mínimo la espera de resultados de los testeos.

 

– Generar protocolos de articulación y comunicación entre los CeSAC, las UFU y los hospitales.

 

– Disponer de lugares de alojamiento extrahospitalario que contemplen albergar a todo el grupo familiar, incluidos los bebés y menores de 2 años.

 

Internación psiquiátrica

 

– Establecer e informar los protocolos de actuación específicos para los hospitales de atención psiquiátrica.

 

– Proveer de todos los insumos de bioseguridad necesarios para la prevención y detección de casos de COVID-19 en pacientes y trabajadores/as, así como elementos de higiene personal y de los establecimientos.

 

– Establecer un esquema de provisión de medicación e insumos en general que asegure el abastecimiento suficiente con la menor circulación de personas posible para evitar mayor exposición al contagio.

 

– Garantizar que los/as pacientes puedan mantener la comunicación telefónica o virtual con sus familiares y/o representantes.

 

Tercera edad

 

– Incremento del testeo a todas las personas que residen en los hogares de tercera edad, así como a todo el personal que desarrolla su trabajo.

 

– Proveer a todos los geriátricos los elementos de bioseguridad necesarios para llevar a cabo todas las medidas de prevención recomendadas por las autoridades sanitarias nacionales, locales y por la OMS.

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Portal de Parque Chas

Redacción

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