A medio siglo de la Masacre de San Patricio: conmemoración, memoria y el legado de los Mártires Palotinos
Al cumplirse el 50° aniversario de la Masacre de San Patricio, la comunidad eclesiástica y organizaciones de derechos humanos convocan a participar de la misa en conmemoración de las víctimas, la cual se celebrará el próximo sábado 4 de julio a las 19 h. El oficio religioso estará presidido por el arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, en un encuentro que busca renovar el pedido de justicia y memoria por uno de los crímenes más cruentos perpetrados contra la Iglesia católica local.
Por Redacción ParqueChasweb
En el marco de las actividades oficiales por este aniversario redondo, se dispuso el regreso de la muestra artística e histórica titulada «Juntos vivieron, juntos murieron. La entrega de los Mártires Palotinos». La exposición, que reúne obras de los reconocidos artistas plásticos Marcela Brown y Roberto Frangella, se mantendrá abierta al público en el Hall de Honor de la Legislatura porteña desde el 29 de junio hasta el 3 de julio.
Durante la inauguración, el colectivo Palotinos por la Memoria, la Verdad y la Justicia recibió un diploma que declara a la agrupación de interés para la promoción y la defensa de los Derechos Humanos. Este reconocimiento, impulsado por el diputado Claudio Ferreño, destacó también el profundo compromiso de Brown y Frangella, quienes plasmaron a través de la belleza de sus obras artísticas la causa y el testimonio de los religiosos asesinados.
La dictadura cívico-militar autodenominada «Proceso de Reorganización Nacional», instalada entre 1976 y 1983, vulneró de forma sistemática los derechos humanos amparados por la legislación nacional y los tratados internacionales. Dentro de ese esquema de violencia extrema y terrorismo de Estado —caracterizado por la tortura, los asesinatos, las desapariciones forzadas y el secuestro de niños—, la Masacre de San Patricio quedó registrada como una de las demostraciones más aberrantes de la persecución política.
El trágico hecho se consumó en la madrugada del 4 de julio de 1976. En esa jornada, fuerzas vinculadas al recientemente instaurado gobierno de facto irrumpieron en la Parroquia de San Patricio, ubicada en el barrio porteño de Villa Urquiza, para ejecutar a tres sacerdotes y dos seminaristas de la Congregación Palotina. Pocos días antes del ataque, los religiosos se habían interpelado sobre la conducta que debían adoptar ante la escalada de violencia en el país, optando por continuar anunciando la Palabra y defendiendo la dignidad humana por sobre los poderes terrenales. Su decisión de promover la justicia, la paz y el compromiso con los sectores más vulnerables transformó sus vidas en un testimonio profético, fiel al carisma de San Vicente Pallotti.
Las cinco víctimas de la masacre poseían perfiles, edades e historias muy diversas, pero compartían el mismo anhelo de fidelidad a la fe y una labor evangelizadora orientada a transformar la realidad social. En el ataque perdieron la vida los padres Pedro Dufau, Alfredo Leaden y Alfredo Kelly, junto a los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Barletti.
La Parroquia San Patricio, escenario de estos acontecimientos y ubicada en la calle Echeverría 3910, tiene sus orígenes en el año 1928, cuando surgió la necesidad de brindar asistencia pastoral a los católicos de habla inglesa de la zona. En 1929 se edificó una estructura provisoria mediante las donaciones de los feligreses y de la colectividad irlandesa, instalación que funcionó hasta 1958, año en que el templo se trasladó definitivamente a su ubicación actual. Los fundadores del espacio fueron el párroco Tomás Dunleavy y sus asistentes, los padres Tomás Phelan y Juan Santos Gaynor, quienes dedicaron el templo al apóstol de Irlanda por disposición de las autoridades eclesiásticas de la época.
En reconocimiento a su valor arquitectónico e histórico, en 2024 el complejo parroquial fue catalogado oficialmente como Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente, la estructura edilicia provisional todavía se mantiene en pie casi en su totalidad y es utilizada como salón y comedor por el Colegio San Vicente Pallotti. Complementariamente, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró a la Parroquia San Patricio como Sitio Histórico, consolidando su rol como espacio de memoria colectiva frente a los crímenes del terrorismo de Estado, un hito institucional sobre el cual se puede consultar más información en la (ver nota relacionada).

