La llegada del Sistema TramBus: Av. Honorio Pueyrredón se transforma con miras a una movilidad limpia
El nuevo esquema de transporte eléctrico en superficie busca mitigar el impacto ambiental y agilizar la conectividad estratégica entre el sur de la Ciudad y el Aeroparque Jorge Newbery.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires avanza de manera firme hacia una transformación integral de su red de transporte público bajo premisas de eficiencia y sustentabilidad, marcando un hito con la inminente implementación del Sistema TramBus. Concebido como una innovadora alternativa de movilidad limpia, este modelo ha sido diagramado para funcionar como un complemento estratégico en superficie para la actual red de subterráneos, respondiendo a las crecientes demandas de conectividad y mitigación del cambio climático en el ámbito urbano.
A diferencia de los sistemas de tranvías tradicionales que requieren costosas obras de tendido ferroviario, el TramBus incorpora una tecnología basada en neumáticos que prescinde de vías específicas. Esta particularidad técnica minimiza drásticamente el impacto inicial sobre la vialidad y la morfología de las calles existentes, otorgando una flexibilidad operativa sustancialmente mayor para adaptar y modificar sus recorridos conforme lo requieran las dinámicas de la metrópoli.
En el marco de este despliegue, las obras de infraestructura civil avanzan de manera sostenida mediante la construcción de paradores diseñados bajo criterios ecológicos y la delimitación de carriles exclusivos. Los mayores focos de intervención se concentran actualmente sobre la Avenida Honorio Pueyrredón, arteria en la cual se emplazarán dos paradores laterales integrados de forma armónica al sector del Parque Lineal. El primer punto de ascenso y descenso estará ubicado entre la Avenida Gaona y la calle Franklin, mientras que el segundo se establecerá en el tramo comprendido entre Méndez de Andes y Aranguren. Las autoridades locales han enfatizado que el diseño de estos espacios busca preservar la calidad del espacio público y asegurar una accesibilidad óptima para los vecinos de la zona.
Este reordenamiento urbanístico traerá consigo una reconfiguración de la circulación vehicular circundante. Con la puesta en marcha del sistema, la Avenida Honorio Pueyrredón sufrirá una modificación sustancial en su sentido de circulación en el tramo que va desde Neuquén hasta la Avenida Gaona, orientando todo su flujo de manera unidireccional hacia la calle Neuquén para facilitar la convivencia con las nuevas unidades.
El trasfondo ambiental del proyecto resulta crucial para la administración de la Ciudad, que busca impulsar de forma activa la descarbonización del transporte público. Los relevamientos oficiales indican que este sector es responsable del treinta por ciento de las emisiones totales de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a nivel local. Al tratarse de vehículos cien por ciento eléctricos, el TramBus garantiza una operación con cero emisiones de gases contaminantes y reduce de forma significativa los ruidos en superficie, promoviendo de este modo una transición tecnológica orientada a la mejora de la salud pública urbana.
El trazado del servicio conectará de manera transversal los extremos de la Capital Federal de norte a sur y viceversa, uniendo la Estación Sáenz, ubicada en el histórico barrio de Nueva Pompeya, con el Aeropuerto Internacional Jorge Newbery. Para asegurar la regularidad del servicio, las unidades transitarán por carriles exclusivos y preferenciales dotados de semáforos inteligentes, dispositivos que otorgarán prioridad de paso automática al transporte en las intersecciones más complejas de la traza.
El beneficio directo alcanzará a un estimado de cincuenta mil usuarios diarios, quienes contarán con una frecuencia ágil de un servicio cada cuatro minutos durante los intervalos de hora pico. La eficiencia del sistema no se limitará únicamente a los tiempos de viaje propios, sino que potenciará drásticamente la conectividad intermodal de toda la región.
De acuerdo con la planificación integral del Ministerio de Transporte, los pasajeros del TramBus tendrán la capacidad de realizar combinaciones fluidas con cinco líneas de la red de subterráneos, específicamente las líneas A, B, D, E y H. En idéntica medida, el corredor articulará de forma estratégica con cinco estaciones clave pertenecientes a los ferrocarriles Mitre, Belgrano, San Martín y Sarmiento, consolidando así una malla de transporte integrado que promete redefinir el paradigma del viaje diario en la Ciudad.

