Pedirán que se declare de Interés Cultural la intervención vecinal a la Fuente “Sopa de piedra”

La intención será la de proteger este trabajo comunitario realizado durante los festejos por los 90 años de Parque Chas a la fuente ubicada en Gándara Benjamín Victorica y Ávalos.

Un grupo de vecinos de Parque Chas pedirán que se declare de Interés Cultural la intervención artística realizada en la fuente bautizada “Sopa de Piedra” durante los festejos del 90 aniversario del barrio. “Trabajamos durante un año: primero en la aplicación de materiales que nosotros mismos llevamos con la técnica de trencadis y luego con la pastina y la limpieza. El resultado fue maravilloso; la fuente, que antes no le gustaba a nadie, ahora es un símbolo de identidad y un lugar de encuentro barrial”, dicen los protagonistas de este trabajo comunitario.

También se pintaron los cordones de las esquinas que están frente a la fuente. Se sumaron nuevos vecinos, chicos y grandes; algunos pintaron, otros acompañaron y varias veces tocaron músicos en vivo. En la madrugada del 26 de junio pasado, una cuadrilla del gobierno de la ciudad pintó de amarillo todos los cordones intervenidos artísticamente, lo que generó malestar entre los que participaron de dicha experiencia.

Si el clima acompaña, el próximo domingo 16 de julio desde las 15, invitan a participar de la pintada comunitaria al cordón del perímetro de la fuente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una experiencia de arte comunitario

Por Magdalena Eggers/Arquitecta

Todos los que pasan aportan frases de elogio hacia la tarea de revestir la fuente de Parque Chas, hasta entonces la fuente de la discordia (denominada de esa forma por el disgusto que había causado a los vecinos su diseño minimalista). De todas rescato ésta: “Parque Chas no es el mismo después de esto”. Y es que va mucho más allá de adornar un espacio público. La forma en que se gestó el trabajo, en la que se participó, y el resultado alcanzado, hicieron que el proceso nos pertenezca y se pueda mencionar como Arte Público. Porque Arte en Espacio Público no es lo mismo que Arte Público. A veces se interviene un lugar con una escultura, un mural, a la manera de un decorado. Pero si esta acción se contextualiza, adquiere una fuerza vital y un significado diferente para el entorno que lo contiene. El incluir al habitante en la propuesta lo convierte en parte de la obra, además de sensibilizarlo y comprometerlo. Si a esto se le agrega la horizontalización de los vínculos en el proceso creador, se logran efectos sobre sus participantes, y transformaciones a nivel comunitario. La idea de democracia se pone en juego y reactiva la autoestima ciudadana. Porque el arte público en cualquier expresión es arte político, al dar respuesta a las circunstancias socio-culturales en las que se inserta.

Esta producción –que promete continuidad en otros espacios públicos del barrio– surgió de la preocupación por festejar los noventa años de la fundación de Parque Chas de una manera especial en el mes de septiembre. Uno de los formatos fue este trabajo (hubo además música, cine, exposiciones, talleres, feria, deportes), que permitió demostrar el amor por el barrio embelleciendo un sitio insustancial hasta entonces. El hecho de plasmarse sobre una superficie de poca altura permitió la integración de gente de todas las edades a lo largo de todo el mes que duró la colocación de las piezas (la tarea de prolijar y empastinar llevó más tiempo, y aún hoy se sigue en los detalles). La idea de hacer arte urbano fue tomando cuerpo en agosto, e inmediatamente se sumaron artistas locales que propusieron un diseño inicial o enseñaron la técnica del trencadis. Todo el mundo se acercaba a donar restos de cerámica, vajilla o espejos rotos, la firma Weber donó el pegamento y la pastina, y el gobierno reparó trozos de la fuente deterioradas. Vale la pena señalar que no hubo intervención del estado, partidos políticos o instituciones con fines propagandísticos, el único fin era: POR Y PARA LOS VECINOS. Durante varios fines de semana se trabajó en forma placentera muchas veces acompañados por música, mate o comida que acercaba la comunidad. Los que pasaban por ahí eran invitados a colaborar, y los chicos fueron los grandes protagonistas del evento. Cada pieza aportada tenía su historia, y cada pequeño sector, protagonistas y anécdotas únicos. Las redes sociales jugaron un papel fundamental como comunicadoras y multiplicadoras de las actividades, y los representantes de las instituciones barriales funcionaron como agentes propagadores en sus distintos medios. Constituyó una creación colectiva en la que los artistas fueron todos, hasta los que participaron alentando la gesta. Por eso el resultado quedó plasmado en una placa conmemorativa con una frase más que significativa: “A 90 años de la fundación de Parque Chas, los vecinos festejamos en el centro del laberinto que ayudó a encontrarnos”. Lo logramos, pero sabemos que esto recién empieza. Tiene razón el vecino, Parque Chas no es el mismo.

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