Dolor por el fallecimiento de “Cachita” Arévalo, referente LGTB de Argentina

Vivía en Parque Chas junto a su esposa Norma Castillo. Ambas son activistas y defensoras de los derechos de Lesbianas, Gays, ​ Bisexuales y Transexuales e impulsoras de la ley de Matrimonio Igualitario que convirtió a nuestro país en el primer país de América latina en aprobarla.

 

 

Por Fernando Belvedere

 

La noticia de la muerte de Cachita fue comunicada a través de las Redes, el viernes 26 de octubre: “Falleció Ramona “Cachita” Arévalo, militante lesbiana y una impulsora clave del matrimonio igualitario en Argentina y vecina nuestra de Parque Chas. En 2010 con su pareja Norma Castillo fueron la primera pareja de lesbianas en casarse legalmente, tras 40 años de amor. Además de armar cooperativas de vivienda, armaron “El Socavón” un Centro Cultural en Parque Chas, Comuna 15 y a principio de este año resistieron el desalojo del Gobierno de Larreta”.

 

Ramona venía arrastrando problemas cardíacos, que aunque la tenían débil no le impedían seguir luchando. Con Norma Castillo estaban resistiendo la petición de desalojo de su vivienda en nuestro barrio, donde además funcionaba el Centro Cultural, El Socavón de la calle Bucarest 1471.

 

Norma y Ramona se conocieron cuando ambas tenían 28 años a principios de los álgidos años 70.  La dos estaban casadas (sus esposos eran primos). Se cruzaron por primera vez en la ciudad de La Plata y años después vivieron su primera experiencia lésbica durante el exilio en Colombia.

 

“Estábamos en la fiesta de un vecino del pueblo y, como yo nunca supe tomar, me encontraba totalmente alcoholizada de ron. La fiesta terminaba y nuestros maridos bebían las últimas copas, mientras que Ramona y yo entrábamos al auto para esperarlos e irnos. Estábamos una al lado de la otra y hablábamos, hasta que, movida por un instinto que no sé de dónde nació, me acerqué a ella y le mordí la oreja, despacito. Esa noche quedó todo ahí porque estaban nuestros esposos. Al día siguiente, no me acordaba de nada y Ramona se apareció en mi casa para decirme que teníamos que hablar. Me quise morir porque imaginaba que era algo relacionado con lo que a mí me pasaba, pero no podía recordar qué había hecho. Así estuvimos una semana hasta que un día aprovechamos que nuestros maridos se habían ido al campo para juntarnos. Cuando llegué a lo de Cachita, ella no dudó en enfrentarme con la firmeza que la caracteriza: “¿Vos me hubieses hecho lo mismo estando sobria?”, me preguntó y yo le contesté que sí, sin saber lo que había pasado.”, recordó al suplemento “Libre” de Página/12, Norma.

Las dos regresaron a la Argentina en 1998, pero recién seis años después llegaron a Parque Chas, ya que antes habían vivido en el pueblo de Goya, Corrientes.

Norma y Ramona, son conocidas como militantes de los derechos de la comunidad LGBT; siendo mujeres mayores que viven su amor, su relación de pareja desde hace más de treinta años. Se casaron en un Registro Civil porteño el 19 de junio de 2009 y se convirtieron en la primera pareja de lesbianas que contrajeron matrimonio en Argentina, tras dos bodas ya celebradas entre varones en el país. La pareja fue un emblema de la lucha para lograr la Ley de Matrimonio Igualitario. Su lucha –junto a la de otros miles- contribuyó a que hoy seamos una sociedad un poco más justa, más igualitaria.

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ParqueChasWeb conversó con la pareja días después de aprobada la Ley de Matrimonio Igualitario en 2010. Norma Castillo nos expresó:

“Personalmente, quiero decirles que agradezco a la vida, haber podido vivir estos momentos, a la gente joven por la enorme tarea de unirse y luchar por sus derechos, a los amigos que nos apoyaron a los legisladores que nos escucharon e hicieron justicia. A los que nos comprendieron, nos saludaron y felicitaron en la calles, en el subte, colectivos donde íbamos y nos dieron la mano. A los que no nos aceptaron, pero tampoco nos despreciaron ni nos mostraron el rostro amargo de la discriminación, que todavía hay, pero que la marcha hacia una democracia plena y un mundo mejor ya es una hermosa e histórica realidad. Agradecemos Cachita y yo a esta hermosa maravilla que se llama Parque Chas, lugar donde encontramos manos amigas, corazones generosos y un laberinto de magia y misterio que nos tiene felizmente incluidas en su seno. Por último quiero hablar en nombre de todos aquellos que pasaron por la vida y tuvieron que partir, escondiendo el amor como si fuera un delito, que vivieron soportando el inmenso dolor de sentirse despreciados por sus padres o familiares. O por uno mismo, o sintiéndose culpables por ser lo que eran, por no responder a esquemas del poder social político económico o religioso. Ahora estamos para vivir en armonía, en paz con uno mismo, con la sociedad, con la familia, con el amor y la amistad como bandera, como personas comunes y corrientes, con virtudes y defectos, como seres humanos. Ni más ni menos. Estamos muy felices, esto es algo grande, ya el amor no es una flor apretada y escondida es una hermosa realidad”.

 

Desde aquí abrazamos fuerte a Norma Castillo por la pérdida de su compañera y amor de su vida.

 

 

NORMA Y CACHITA
(Raúl Delgado)

Norma se quedó con su pañuelo
mirando más allá
del vapor de la pava.
La mirada perdida en algún punto
de un camino muy largo
de amor que no termina.

El mate se quedará esperando
que Cachita lo cebe
y lo ponga en sus manos.
Sus labios susurraran su nombre
para que un viento bueno
lo lleve al infinito.

Cachita habitó en su castillo
media vida de acá
y lo que quede de eterno.
Nunca precisaron de dragones
ni príncipes azules
ni permisos de nadie.

Tejieron juntas una sola historia
de amor y de ladrillos
de paciencia y de arte.
Cavaron socavones muy profundos
pero no para esconderse
sino como trincheras.

Y un día de esos
que debería ser siempre
sus manos se juntaron
frente a toda la gente.
Se besaron
y mostraron la libreta
que no necesitaban
pero nosotros si.

Norma sigue buscando el infinito
para ver en qué esquina
Cachita va a esperarla.
Y en el jardín de la casa que sembraron
flores de mil colores
bailan como banderas.

Portal de Parque Chas

Redacción

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