Línea B: solo están funcionando dos de cada tres trenes usados

A cuatro años de la compra de los CAF 6000 usados al Metro de Madrid. De 14 adquiridos, funcionan nueve y sólo se sumará un tren más en lo que queda del año. La traumática incorporación de los trenes, síntoma de una compra improvisada, mal planificada y sospechada.

 

La incorporación de esta flota a la Línea B ha sido la más traumática de toda la historia del Subte: habiendo pasado un tiempo considerable, no han podido ser puestos en funcionamiento la totalidad de las formaciones compradas.

 

De acuerdo con cifras informadas por Metrovías y SBASE, sólo funcionan nueve de 14 trenes comprados. El panorama sigue siendo prácticamente el mismo que en marzo de este año, cuando el Portal enelSubte.com reveló que un 36% de la flota se mantenía apartada de servicio. Según informaron a este medio, una décima formación está en alistamiento (pruebas y adaptación de sistema ATP) y se prevé que comenzará a funcionar en breve.

 

Este es el único tren que se tiene previsto incorporar a la línea B en lo que queda del año. Ante la consulta de este medio acerca del cronograma de puesta en servicio de las restantes cuatro formaciones, SBASE declinó aventurar fecha alguna.

 

De 14 trenes comprados a Madrid, sólo nueve funcionan actualmente. Un décimo está en preparación para incorporarse: será la única formación que se sumará en todo el año. Los cuatro trenes restantes no tienen fecha asegurada de puesta en marcha, confirmó SBASE, aunque dependerá del avance de las obras eléctricas adjudicadas meses atrás.

 

El principal problema que persiste actualmente es el del alto consumo eléctrico de los CAF 6000, lo que obligó a realizar varias adaptaciones en la infraestructura eléctrica de la línea B. Estas no habían sido previstas originalmente pero se revelaron necesarias una vez realizadas las primeras pruebas de circulación. De hecho, pese a que se rebajaron las prestaciones de los motores, el sistema eléctrico no da abasto y no pueden ser puestos en circulación todos los trenes en simultáneo. La incorporación del resto de las formaciones dependerá, en todo caso, del avance de esas obras eléctricas actualmente en ejecución: en abril pasado, SBASE adjudicó la tercera etapa de estas adaptaciones a Alstom Brasil.

 

La línea B sufre una auténtica crisis de material rodante complicada por la convivencia de tres flotas diferentes y tecnológicamente dispar. Los Mitsubishi, que pese a su deterioro continúan siendo la principal dotación de la línea y asegurando el servicio diario, se han reducido en número: algunos fueron rematados y otros donados al Metro de Tokio, dejando sólo 96 coches en servicio (12 de los cuales están en revisión) de 128 que eran originalmente. Los CAF 5000 fueron retirados por problemas de frenos y están siendo paulatinamente reincorporados: sólo el 50% está en servicio, de acuerdo con cifras de Metrovías.

 

Un jueves negro para la Línea B

 

El jueves 10 de agosto, tras la evacuación de un CAF 6000 averiado entre las estaciones Callao y Pasteur, que derivó en un servicio limitado entre Medrano y Rosas, un segundo tren de este mismo modelo quedó fuera de servicio por problemas técnicos.

 

La formación CAF 6000 identificada como “E1” y formada por dos triplas, que había quedado en el andén norte de la estación Uruguay al producirse la interrupción, debió ser apartada de servicio al fallar uno de sus pantógrafos.

 

Al tratarse de una formación que no conducía pasajeros, no debió hacerse evacuación alguna. El operativo para rescatar el tren varado se realiza al mismo tiempo que la línea se normaliza luego del servicio limitado.

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