Es ley la reparación económica para menores de edad afectados por causas de femicidio

La semana pasada, la Legislatura porteña sancionó la “Ley Brisa”, el proyecto impulsado por la Defensoría del Pueblo y la Casa del Encuentro en nombre de la hija más pequeña de Daiana Barrionuevo, una mujer asesinada a golpes por Iván Rodríguez, su pareja.

 

La semana pasada, la Legislatura porteña convirtió hoy en ley la entrega de una “reparación económica” a los menores de edad que hayan quedado huérfanos como consecuencia del femicidio de su madre. El proyecto fue impulsado por la Defensoría del Pueblo y la Casa del Encuentro. El mismo, es similar al que obtuvo media sanción del Senado. Se la conoce como “Ley Brisa” en nombre de la hija más pequeña de Daiana Barrionuevo, una mujer asesinada a golpes por Iván Rodríguez, su pareja.

 

La iniciativa había contado con el apoyo de todos los bloques políticos en los debates en Comisión y fue refrendada en la votación con 57 votos afirmativos, es decir, la totalidad de los legisladores que sesionaron.

La norma establece como reparación económica el equivalente a una jubilación mínima (7246 pesos) hasta que cumplan 21 años, y es compatible con otras percepciones monetarias como la Asignación Universal por Hijo (AUH) o la cuota alimentaria de su progenitor.

 

La Ley de Reparación económica para niñas, niños, adolescentes y jóvenes víctimas colaterales de femicidios, llamada Ley Brisa, fue presentada en la Legislatura por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, en sintonía con el proyecto de ley que se está tratando en el Congreso Nacional y fue impulsada a través de la Comisión de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud, presidida por la diputada Andrea Conde (FpV)

Sancionar esta ley es reconocer en las políticas públicas a la violencia de género como un factor estructural de desigualdad, no sólo en relación a quienes la sufren de forma directa sino también respecto de hijos e hijas que quedan al cuidado de familiares y otros adultos en los casos de femicidios. Es una ley pionera porque reconoce que las niñas, niños y adolescentes víctimas colaterales del femicidio están insertos en la misma estructura de violencia de género que sufría la madre. Una de ellas es la dependencia económica con el agresor“, manifestó Conde.

Tenemos que seguir exigiendo que el Gobierno de la Ciudad profundice todas las políticas contra la violencia de género en la Ciudad de Buenos Aires. En este sentido, es necesario que haya más personal y mejores condiciones edilicias en los Centros Integrales de la Mujer. Pero además, se hace cada vez más urgente tratar los proyectos que buscan garantizar a las mujeres que conviven con el agresor la posibilidad de dejar esa vivienda y lograr una vida autónoma“, añadió la diputada.

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