Inundaciones y construcción social del riesgo en buenos aires

 

ParqueChasWeb publica un trabajo que analiza la construcción pública del problema de las inundaciones en la ciudad de Buenos Aires. La investigación pone foco en los procesos físicos y antrópicos (naturales y socio-políticos) que provocan las inundaciones en la metrópoli, para luego centrarse en el modo en que los actores afectados logran articularse y armar redes que otros actores, generando así procesos de construcción social del riesgo de inundación.

 

Por

María Gabriela Merlinsky
Investigadora adjunta de CONICET  IIGG- FSOC- UBA

Melina Tobías
Becaria doctoral CONICET IIGG-FSOC-UBA

 

 

El presente trabajo analiza la construcción pública del problema de las inundaciones en la ciudad de Buenos Aires. Nuestra perspectiva pone foco en los procesos físicos y antrópicos (naturales y socio-políticos) que provocan las inundaciones en la metrópoli, para luego centrarnos en el modo en que los actores afectados logran articularse y armar redes que otros actores, generando así procesos de construcción social del riesgo de inundación.

 

Tomando en cuenta el modo en que los vecinos se organizan para hacer frente a las inundaciones, nos interesa analizar el proceso de construcción de saberes contra- expertos. ¿De qué manera las organizaciones de afectados dan cuenta del origen, las responsabilidades y los posibles modos de enfrentar el desastre?

 

En este artículo consideramos que, cuando los ciudadanos elaboran inventarios de problemas y soluciones, ponen a prueba los procesos decisorios y cuestionan los modos de intervención institucional desde una mirada que toma en cuenta diferentes escenarios de futuro. A partir de movilizar conocimientos y argumentos, estos colectivos califican el riesgo y construyen el problema como asunto político.

 

Tomando como caso de estudio el evento de inundaciones ocurrido en abril de 2013, desarrollamos una contextualización del problema tomando en cuenta tanto las acciones y omisiones de la política pública como los modos de intervención y capacidad de respuesta de los vecinos afectados.

 

Nuestra estrategia metodológica se apoya en el análisis de fuentes secundarias para la descripción del contexto histórico y en un abordaje cualitativo (entrevistas, observaciones participantes, análisis de fuentes periodísticas y sitios web) que toma en cuenta la interpretación de los eventos y la calificación del riesgo desde el punto de vista de los actores sociales.

 

Las inundaciones no son un fenómeno nuevo en la Ciudad de Buenos Aires. Asentada en tierras bajas próximas a cursos de agua que desembocan en el Río de la Plata, la vida urbana ha estado afectada por anegamientos desde la época colonial. En las últimas décadas estos episodios han aumentado su frecuencia y, en ciertas ocasiones, producen pérdida de vidas humanas, medios de vida, infraestructuras y bienes. Es entonces cuando se transforman en acontecimientos dramáticos de la vida social, expresiones de una situación de estrés social que periódicamente reaparece como problema público en el paisaje urbano de Buenos Aires. Mediante denuncias, debates públicos, presentaciones en los medios de comunicación, pedidos de información a las autoridades, la inundación se transforma en acontecimiento y, de ese modo, deviene en un “punto de inflexión” que devela lo que institucionalmente ha sido ignorado y/o lo que ha sido omitido como decisión pública en términos de evitar o reducir el daño (Gilbert, 2006; Lavell, 1996; Wilches-Chaux, 1993; Wisner et al., 2004).

 

La construcción social e histórica del riesgo define el proceso mediante el cual, en un territorio dado, diferentes amenazas naturales se fueron transformando en peligros socialmente inducidos, estableciendo relaciones interdependientes con otras amenazas de tipo contaminante o de tipo tecnológico. Esto es así porque las poblaciones transforman los recursos naturales (agua, aire, tierra) cuando construyen asentamientos humanos. Pero no son las amenazas el principal problema, podemos hablar de riesgo cuando las amenazas se unen a la vulnerabilidad.

 

La vulnerabilidad refiere al conjunto de atributos de un determinado sistema social que disminuyen su capacidad de respuesta frente a situaciones de crisis, expresa entonces la propensión de sufrir daños (Lavell, 1996). El riesgo es, en consecuencia, una condición latente o potencial, y su grado depende de la intensidad probable de la amenaza y los niveles de vulnerabilidad existentes. “Amenazas” y “vulnerabilidades” son categorías de una ecuación que puede resultar en desastre cuando se combinan de una forma desequilibrante.

 

El análisis histórico permite comprender el modo en que en una determinada sociedad, los actores políticos responsables han tomado en cuenta o ignorado estos aspectos. La vulnerabilidad es la capacidad que tienen los individuos y grupos sociales, para responder, enfrentar, recuperarse y adaptarse ante cualquier stress externo en su entorno inmediato que afecte su bienestar (Chambers 1989; Watts and Bohle 1993; Adger 2006). Los trabajos de Cutter insisten en los condicionamientos de espacio/lugar. En esos términos, la vulnerabilidad es concebida como riesgo biofísico y también como respuesta social, pero dentro de un área específica. Esta puede ser un espacio geográfico (población y lugares vulnerables) o un espacio social, que refiere a quién es más vulnerable en ese ámbito geográfico (Cutter, 1996).

 

El presente trabajo se propone realizar un aporte al análisis del fenómeno de las inundaciones en Buenos Aires a partir de herramientas conceptuales propias de la sociología del riesgo, tomando como caso de estudio el desastre ocasionado por las precipitaciones extremas ocurridas en abril de 2013. Nuestra perspectiva pone foco en los procesos físicos y antrópicos (naturales y socio-políticos) que provocan las inundaciones en la metrópolis, para luego centrarnos en el modo en que los actores afectados logran articularse y armar redes que otros actores, generando así procesos de construcción social del riesgo de inundación.

 

Nuestra estrategia metodológica se apoya en el análisis de fuentes secundarias históricas para la descripción de los procesos de mediano plazo que inciden en la construcción  del  riesgo  de  inundaciones.  Por  otro  lado,  hemos  desarrollado  una estrategia de abordaje cualitativo para indagar, a través de entrevistas y observaciones participantes, los significados que los actores atribuyen a los eventos de inundación y el modo en que éstos califican el riesgo. Nos concentramos en estudiar los relatos de los vecinos y organizaciones de los barrios más afectados por la inundación del 2 de abril del 2013, entre ellos Villa Urquiza, Parque Chas, Saavedra, Núñez, Belgrano y Palermo, que ubicados sobre los arroyos entubados Vega, Medrano y Maldonado.

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En el primer apartado describimos los principales componentes naturales y antrópicos que caracterizan el problema de las inundaciones en Buenos Aires. En el segundo, ofrecemos un punto de partida para analizar la construcción social e histórica del riesgo en Buenos Aires, buscando mostrar de qué manera los procesos de ocupación del suelo han ido generando condiciones de vulnerabilidad física e institucional en relación a las inundaciones.

 

En el tercer apartado analizamos, a partir de la gran inundación que tuvo lugar en la Ciudad de Buenos Aires (y provincia de Buenos Aires) el 2 de abril del 2013, la construcción de repertorios de problemas y soluciones que han construido los vecinos afectados y que han sido centrales para la calificación del riesgo en la ciudad. Nos interesa centrarnos en este evento porque tuvo grandes repercusiones en el debate público. En esos términos, llevamos adelante una descripción y análisis de los discursos y manifestaciones en las que los vecinos afectados se involucran en un esfuerzo colectivo de definición y manejo de la situación percibida como problemática (Dewey, 2004). Aquí desarrollaremos un análisis de las diferentes posiciones planteadas por los actores y el modo en que éstos construyen de manera colectiva contra-argumentos acerca de las causas y las posibles soluciones de las inundaciones.

 

En el cuarto y último apartado, buscamos identificar cuáles son finalmente los conocimientos que se movilizan y quedan inscriptos en términos de la construcción social y política del problema. En síntesis, queremos  establecer de qué modo se pone a prueba la decisión e intervención institucional en la gestión del riesgo de inundaciones.

 

Surge como conclusión del trabajo realizado, que las inundaciones en la ciudad de Buenos Aires se producen por lluvia, desbordes y sudestadas, pero también debido a la existencia de actividades urbanas en zonas que siempre fueron inundables. Esto no sólo afecta a los sectores más vulnerables que históricamente se han asentado en territorios ambientalmente degradados, sino también a los sectores de clases medias y altas que han optado por vivir en zonas inundables “reparadas” por un mercado inmobiliario dispuesto a modificar la propia naturaleza de los suelos, en post de valorar nuevos suelos en la ciudad.

 

En este proceso las elites políticas, técnicas y económicas han jugado un papel central pues han generado condiciones para la invisibilización de los arroyos y cauces de los ríos que atraviesan la ciudad, porque es esta modificación del comportamiento del sistema hídrico lo que dificulta el escurrimiento de las aguas en caso de fuertes precipitaciones.

 

En lo que refiere a la acción del estado local en la última década, hemos podido ver que las principales medidas implementadas para hacer frente a las inundaciones se concentran en obras como entubamientos, canalizaciones, terraplenes y defensas, medidas que buscan desviar, retener o modificar los cursos de agua. El énfasis en este tipo de medidas muestra un desconocimiento acerca de la gestión integrada de cuencas hídricas.

 

En este artículo nos hemos concentrado en considerar la construcción pública del problema de las inundaciones durante los eventos de abril de 2013. A partir de seguir muy de cerca el relato de los afectados, hemos podido ver de qué manera se ha ido construyendo un agrupamiento de demandas en términos de la construcción de un inventario de problemas y soluciones. Entre estas soluciones, los vecinos destacan la necesidad de implementar medidas no estructurales, que acompañen la implementación de las obras, como la elaboración de un Plan de Contingencia y un Sistema de Alerta Temprana –que permita saber a las vecinos qué hacer en caso de inundación-, la modificación del Código Urbano y la creación de un mapa de riesgo, que permita conocer con precisión cuáles son las zonas inundables y que impida la construcción en dichas tierras, la creación de un Plan Maestro de Espacios Verdes y Arbolado Público y la limpieza y mantenimiento de los pluviales de la Ciudad, que permitan mejorar la absorción del agua de las precipitaciones y la capacidad de escurrimiento.

 

A su vez, destacan la necesidad de adoptar una mirada integral de la problemática de las inundaciones,  que se adapte a la topografía del territorio (con sus cuencas y arroyos). Esto supone fortalecer la articulación entre las diferentes jurisdicciones involucradas (GCBA y Provincia de Buenos Aires), y también entre los diferentes organismos públicos de la Ciudad encargados del ordenamiento y la planificación territorial.

 

Por último, estos colectivos advierten sobre la necesidad de integrar a los vecinos en los planes de gestión de riesgo, ya que son ellos los que más conocen el territorio. En este sentido, reclaman espacios formales de diálogo entre las autoridades del GCBA con competencia en el manejo de las inundaciones, tanto para la discusión sobre los Planes de los Arroyos (qué obras piensan hacerse, en qué zonas, con qué parámetros de riesgo), como así también para la elaboración de planes de gestión de desastres (cómo deben actuar los vecinos en caso de emergencia).

 

En síntesis, en palabras de los referentes de las organizaciones, la visión limitante de la gestión del riesgo asociada a las grandes obras “como única solución al problema” es el punto más fuerte de cuestionamiento a la acción del Gobierno de la Ciudad. En nuestro diálogo con estos actores hemos podido reflexionar acerca de otros enfoques alternativos para la gestión del riesgo de inundación. Esta mirada alternativa toma muy en serio el problema de la vulnerabilidad y habilita la construcción de inventarios de problemas y soluciones que se apoyan en conocimiento muy profundo del comportamiento hídrico de las cuencas. Son saberes indispensables para la construcción de políticas intervención pública integrales y de largo plazo.

 

 

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